Daniela Aponte tiene 31 años, es venezolana y estudió arquitectura. Le gusta el clima de Quito y descubrir, cada vez que se puede, nuevos destinos de viaje dentro de Ecuador. Para ella, salir de su país fue principalmente un asunto de crecimiento profesional y personal, además de una búsqueda de seguridad. En 2015 dejó Caracas y llegó a Quito junto con su esposo, un ingeniero informático. 

Con voz acogedora, look sobrio y una energía que evoca solvencia, Daniela rememora su tránsito hasta Ecuador. “Mi esposo y yo teníamos en mente seguir creciendo y sabíamos que allá no podríamos hacerlo. Queríamos estar tranquilos si salíamos a la calle, asentarnos, tener algo propio”. 

El joven matrimonio fue parte del grupo de refugiados y migrantes venezolanos que Ecuador recibió entre 2008 y 2015, y que se caracterizó por tener educación superior y estar interesados en insertarse en el mercado laboral, según indica el reporte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) titulado Sectores económicos con potencial para la inclusión laboral de migrantes y refugiados venezolanos en Quito y GuayaquilPromoviendo la recuperación post COVID-19 en Ecuador. “Se podría decir que vinimos preparados –cuenta Daniela–. Vendimos algunas cosas, vinimos con dinero y estudiamos el tema de las visas. Estábamos conscientes de que probablemente no íbamos a trabajar en nuestras áreas”. 

Daniela encontró un trabajo de media jornada, dibujando planos para un arquitecto, pero poco después su vida laboral tomó un rumbo distinto, que le permitió subir los primeros peldaños de una nueva y exitosa carrera. Fue contratada por Grupo Entregas y ahora es lead de operaciones in house para uno de los clientes más destacados de la empresa: Aseguradora del Sur. Estar en la empresa –dice Daniela– me generó estabilidad económica”.

Aseguradora del Sur ofrece pólizas personales, familiares y empresariales, con un enfoque en el bienestar y protección de los individuos. Con respecto a sus políticas de selección de personal, Ricardo Andrade Henao, director de talento humano y cultura de la empresa, explica que la inclusión de trabajadores en situación de movilidad humana no es un tema que se vea como un cupo a llenar. “Nace de una cultura genuina, centrada en las personas, que afecta también a la política de selección de personal, donde el género, la religión, la orientación sexual y las diferentes nacionalidades de la persona que aplica no son la máxima de contratación de la compañía –dice Ricardo–. Y ni siquiera lo son los grandes currículums. Nuestra política no es contratar el mejor currículum, sino contratar a los mejores seres humanos”. 

Ricardo Andrade Henao, director de talento humano y cultura de Aseguradora del Sur.

La operación que Grupo Entregas realiza para la aseguradora, y que Daniela encabeza dentro de sus mismas oficinas, incluye servicios de courier y gestión documental; es decir, el manejo, custodia y digitalización de todo el archivo de la empresa a nivel nacional. 

Es una posición que involucra dirigir un equipo humano y resolver constantemente imprevistos logísticos, lo que le ha permitido a Daniela conjugar la minuciosidad adquirida durante su formación como arquitecta con la adaptabilidad y resiliencia resultantes de su periplo tras salir de su país. “Este servicio es como si hubiera una oficinita de FedEx dentro de la aseguradora –explica–. Como encargada del in house, soy la cara de la empresa ante el cliente y debo mantener todos los estándares de calidad de servicio que maneja Grupo Entregas, solventando cualquier requerimiento. La idea es brindarle a la empresa todas las soluciones logísticas, garantizando su tranquilidad”. 

Entre sus tareas diarias está realizar la ruta del mensajero, registrarla en el sistema, generar las guías, cargarlas en el celular del mensajero, recibir documentos, escanearlos, enviarlos al ejecutivo al que estén destinados y hacer la valija de envíos nacionales. Es además responsable de validar el cierre de facturación. 

Ricardo está consciente del aporte profesional y humano que hace Daniela a su compañía. Él cuenta que trabajan a gusto con Grupo Entregas, a pesar de que sus servicios cuestan algo más con respecto a la oferta de otros proveedores. “A parte de ponerse la camiseta de Grupo Entregas, yo sé que Daniela está puesta la camiseta de Aseguradora del Sur. Con sus habilidades de comunicación y proactividad, es una persona que tiende a solucionarte la vida cuando se pierde un paquete o se extravía algo –dice Ricardo–. No lo vemos como un gasto, estamos comprando paz y tranquilidad. Valoramos a Daniela por el ser humano que es, por el talento que pone a disposición y por su maravillosa vocación de servicio en esta compañía”.

Ricardo Andrade y Daniela Aponte.

Aunque en fechas especiales y fines de semana extraña a la familia y amigos que dejó en Venezuela, Daniela se siente afortunada de haber encontrado un hogar en Quito y de que su trabajo sea tan valorado por Grupo Entregas y Aseguradora del Sur. “Lo ideal es que la gente entienda que más allá de una nacionalidad, todos somos capaces de realizar alguna actividad –concluye–. No hay que fijarse en de dónde viene alguien, sino a dónde va”.